Las infiltraciones articulares son un tratamiento médico mínimamente invasivo que se utiliza para aliviar el dolor, reducir la inflamación y mejorar la movilidad de las articulaciones afectadas por patologías como:
Artrosis (rodilla, hombro, cadera, tobillo, etc.)
Tendinitis y bursitis
Lesiones del cartílago
Inflamaciones crónicas
¿En qué consisten?
Consiste en la inyección de un principio activo directamente en la articulación o en los tejidos periarticulares. Según el caso, se pueden utilizar:
Ácido hialurónico: mejora la lubricación y la función de la articulación
Corticoides: reducen rápidamente el dolor y la inflamación
PRP (Plasma Rico en Plaquetas): estimula la regeneración tisular
Anestésicos: alivian el dolor de forma inmediata
Ventajas del tratamiento
✅ Acción localizada y rápida
✅ Reduce el uso de medicamentos sistémicos
✅ Procedimiento ambulatorio, rápido y seguro
✅ Permite retomar rápidamente las actividades diarias
✅ Puede repetirse según indicación médica
¿Cuándo están indicadas?
Se recomiendan cuando el dolor articular no responde a tratamientos farmacológicos o fisioterapia, o como apoyo tras traumatismos o intervenciones quirúrgicas.
15 minutos
mismo día
anestesia local
Generalmente es bien tolerado. Se utiliza una aguja muy fina y, si es necesario, anestesia local.
Depende del medicamento y de la patología. Normalmente se realiza un ciclo de 1–3 sesiones separadas por algunas semanas.
Si lo realiza personal médico calificado, el tratamiento es seguro. En raros casos puede haber inflamación leve o infección local.